no rendirse aunque el sueño parezca lejano

 A veces es difícil levantarse cada día con un sueño, intentarlo día tras día, trabajar para que esté más cerca, para ir avanzando en el camino, pero..... a veces el camino se hace eterno, el trabajo parece no servir para nada, los intentos son en vano y el sueño pasa a ser espejismo.

En esos días me gusta recordar que los sueños son como las semillas, uno las plantas y las riega todos los días, cuida que la tierra esté nutrida, que reciba el sol suficiente y protegerla de los fríos repentinos. Día  a día esperamos ansiosos ver ese brote, que nos dé la señal de que la planta está en camino, pero a veces el brote tarda, y a uno le invaden las dudas. Piensa si la plantó bien o puso demasiada tierra encima, si la semilla será buena o hace falta cambiarla, y desesperado acaba por remover la tierra y entonces, descubre que había brotado y a penas quedaba un poquito para salir a la luz. Ahora será más difícil volverla a arraigar a la tierra,  la falta de confianza hizo perder esa semilla, y el camino que llevaba recorrido.

Recuerda esto en esos días en que todo parece tan lejano que sentimos que es imposible. No te desesperes, sigue tu camino, sigue tu trabajo cada día, todo llega, está llegando, ten fe y confianza, la semilla se está haciendo paso, poco a poco y pronto la verás.


un regalo para todos vosotros (Nena hecha con ayuda de Jane Davenport)