la guía para no perderse


últimamente llevo muchas cosas entre manos, mucho journal, mucho leer, cursos atrasado, la Panda que cada día se mueve más, el hilado, Enya, y cambios muchos cambios.

Siempre me han estresado los cambios, las idas y venidas, hoy tengo ganas de comerme el mundo, mañana....de no hacer nada, de dejarlo todo.

Siempre con esa sensación de vacío, el tiempo pasa y parece que no avances que sigas en el mismo punto, a dónde voy, qué hago, quién soy, de verdad, quién de verdad soy.

Ya desde pequeños nos dicen lo que hay que hacer y lo que no, que debes comer, y que no, cómo vestirte, qué estudiar, qué decir, cuando sonreír.... siempre, por tu bien, claro. Pero llegas a la edad adulta y te encuentras que no sabes si la crema de verduras te la comes porque te gusta o porque tu madre te dijo que era bueno comérsela. Cuántas cosas haces en tu vida de verdad que tú misma hayas elegido, que sean elección del placer o lo bien que te hacen sentir a ti? Cuántas?

Hace un mes, tube una de las decepciones más grandes de mi vida, objetivamente fue una chorrada, pero me hizo sentir tan mal, que no pude reprimirme y eché a llorar en medio de la calle. Sentí como si, literalmente, sentada en un banco, la vida de los demás pasará felizmente delante mía, mientras yo no era capaz ni de levantarme.

Porqué sentía ese vacío? porque a cada objetivo, conseguido o no, seguía la decepción?, por no haberlo conseguido a tiempo, o si lo consigues, por ser poco ambicioso, o porque en realidad no era lo que querías y ahora quieres otra cosa...
La persona que me consoló, dijo, ¿pero tú qué es lo que quieres? y yo..... no pude contestar, porque no sé lo que quiero

En ese momento, me di cuenta que después de tantos años, nada había sido definitivo en mi para sacarme del letargo emocional,  no había ni pensamiento positivo, ni afirmaciones, ni lista de objetivos, ni trabajo duro.


Recordé entonces el The Desire Map, de Danielle Laporte, un libro/terapia/programa que meses atrás me había autoregalado. Aveces tienen que pasar cosas en tu vida para que, las que un día pensaste que te irían bien, las cojas con verdadera necesidad.

Y no he podido parar de leer el libro hasta acabarlo, ahora ando con los ejercicios, y solo puedo decir una cosa..... estoy en calma, y eso en mi, es mucho. Entendí el vacío, entendí mis fracasos con las afirmaciones y el pensamiento positivo, y con el trabajo duro y el cumplimiento de objetivos. Nunca me paré a sentir de verdad que es lo que quería. Ahora no sé lo que quiero pero sí lo que quiero sentir, en cada paso de mi vida, como madre, como mujer, como artista, amiga....

Ayer hice esta página...


a veces la vida nos tambalea tanto que, como en el juego de la gallinita ciega, después de tantas vueltas, uno ya no sabe dónde está ni a dónde ir, es entonces dónde tus emociones te guiarán, saber como te sientes y como quieres sentirte,  te hará moverte, sin duda, hacia dónde tienes que ir.

Wilma